No nos agrada ser los portadores de malas noticias pero, ¿sabías que estas próximas semanas -con las vacaciones de verano en Israel a pleno- coinciden con la temporada alta de medusas?

Aunque cruzarlas en el mar puede significar un dolor y molestias, en realidad no es justo catalogarlas solo como los malvados monstruos marinos que arruinan nuestro tiempo libre.

Para que puedas lidiar con estas criaturas, te recomendamos conocerlas mejor ( (desde lejos, claro) para aprender un poco más sobre su mundo y cómo tratar con ellas.

No es seguro entrar al agua cuando las medusas se mezclan con las olas del mar en Tel Aviv. Foto: Shutterstock

Estas son las 7 cosas que deberías saber sobre las medusas:

1 . No son tan diferentes a los hombres lobo

Al parecer, las medusas son auténticas divas. No contentas con aparecer en un día cualquiera, disfrutan de llegar en masa a Israel justo cuando las temperaturas del agua de mar alcanzan los 28-30 grados centígrados y la luna llena brilla sobre el mar.

Años atrás, investigadores locales descubrieron que el 94 por ciento de los enjambres de medusas llega cuando las temperaturas del Mediterráneo suben a 30 grados. Esto también coincide con la segunda y tercera semana del calendario hebreo lunar, cuando la luna pasa de estar casi llena a verse completa. ¿Quién hubiera dicho que ellas también aman las noches de luna llena?

2. Llegaron a Israel desde el Océano Índico

La “Rhopilema” es la medusa más común en las costas de Israel. Foto: Shutterstock

Según los expertos de la página web local “Meduzot” (así se las llama en hebreo), las medusas más comunes son las “Galil Rhopilema”, también conocidas como nómadas. Son originarias del Océano Índico pero lograron llegar a Israel y alrededores debido a la apertura del Canal de Suez que conecta el Mediterráneo con el Mar Rojo, a su vez vinculado a su lejano hábitat natural. Fueron vistas por primera vez en Israel en el verano de 1976, unos cien años después de la apertura del canal pero con el paso de los años se han convertido en una fuerza dominante.

3. “Orinar sobre las picaduras ayuda” ¡Patrañas!

Contrariamente a la creencia popular, orinar en las picaduras de medusas no ofrecerá ningún alivio. Nuestra orina no es lo suficientemente ácida como para lidiar con el veneno que emiten las medusas.

 

Así que ya sabes: no hace falta pasar por ese momento embarazoso. Mejor es prevenir que orinar.

4. Cómo protegerte

Hay otras cosas que puedes hacer para evitar (y tratar) las picaduras de estos odiosos invertebrados.

La primera es, naturalmente, evitar entrar al agua en plena temporada de medusas. Si eliges hacerlo, usa un traje de buceo o incluso unos pantalones de lycra tal como lo hacen todos los surfistas israelíes. Si has tenido la mala suerte de haber sido picado, usa algunas de las lociones especiales de la marca israelí Safe Sea para aliviar el dolor.

Además de frotar la loción, los expertos locales recomiendan lavar el área picada con agua de mar (y no agua dulce) y eliminar con cuidado los tentáculos que quedan pegados a la piel. En caso de síntomas como dificultad para respirar, vómitos o contracciones musculares, debes ir directamente al hospital.

5. Puedes ser picado aunque no haya medusas a la vista

A veces parece seguro entrar al mar pero no siempre lo es. Una bandera advierte a los bañistas de la presencia de medusas en la playa de Ashkelon. Foto: Shutterstock

Esto sí que es un verdadero fastidio: bajas a la playa, quieres darte un baño para refrescarte, te acercas a la orilla, buscas medusas, entiendes que la orilla está despejada y te zambulles…. ¡solo para salir del mar unos minutos después cubierto de desagradables marcas rojas!

Esto es lo que ocurre cuando los tentáculos de las medusas se desprenden y continúan flotando y esparciendo veneno por su cuenta.

6. Las medusas son un problema para la electricidad de Israel

Medusas obstruyen los desagües de la compañía eléctrica de Israel. Foto: Yossi Weiss/IEC

Los enjambres de medusas que llegan a las costas de Israel son un dolor de cabeza y no solo para los bañistas: la Corporación Eléctrica de Israel (IEC, por sus siglas en inglés) también padece a estas criaturas.

La compañía opera varias plantas de energía costeras que utilizan agua de mar para enfriar sus sistemas. Y en el agua del Mediterráneo aparecen…¡las medusas! Su presencia masiva puede obstruir el paso del agua en las centrales eléctricas y poner en peligro su operación.

La IEC ya está acostumbrada al problema y cada verano se prepara mejor. Hay cada vez más vigilancia en las áreas que rodean las centrales eléctricas y los sistemas de filtración de agua.

7. Las medusas promueven la ciencia

Si bien se considera a las medusas como una gran molestia, no todas los tipos de “aguavivas” son malos. Algunos incluso contribuyen al desarrollo científico.

Un ejemplo es la comunidad de investigadores de Israel que ha estudiado su mecanismo de picadura y que ahora piensa  en emularlo para mejorar la administración de fármacos.

Las medusas también podrían usarse para filtrar microplásticos del océano, crear colágeno médico y producir biomarcadores para monitorear genes.