Cualquiera que haya estado en Jerusalén sabe que los gatos callejeros están en todas partes. La mayoría de ellos obtienen su comida de los contenedores de basura abiertos en toda la ciudad o de los vecinos generosos que les dejan alimentos.

Sin embargo, los contenedores comunes están empezando a cambiarse por receptáculos subterráneos en una medida que apunta a mejorar la estética y la salud de la ciudad. Esto, sin embargo, es dramático para los gatos de la calle.

Una de las primeras iniciativas del flamante alcalde de Jerusalén, Moshé Lion, fue aprobar una propuesta del concejal Yehuda Ben-Yosef para construir estaciones de alimentación para los felinos en los barrios que ya cuentan con el sistema de basura subterránea.

La municipalidad de la capital asignó un presupuesto anual de 100.000 shekels (unos 27.685 dólares) para construir y suministrar las estaciones de alimentación. Además, el municipio proporcionará 210 bolsas de 18 kilos de comida para gatos cada mes.

“Las estaciones animarán a más personas a alimentar a los gatos en los vecindarios”, dijo la voluntaria Tali Ben Atar.

Ben-Yosef se reunió con unos setenta residentes de Jerusalén que ya alimentan a gatos callejeros por propia voluntad para discutir cómo trabajar juntos en bienestar de los animales. Las dos partes acordaron formar comités para lidiar con problemas cotidianos y de larga data, como que los gatos queden atrapados en los contenedores.
Además, concertaron intensificar la búsqueda de fondos filantrópicos para ampliar los servicios veterinarios para animales abandonados y educar a los escolares locales sobre la importancia de la esterilización y la castración.

Durante el último lustro, Jerusalén esterilizó y castró entre 2.000 y 2.500 gatos callejeros por año. Pero el problema de los felinos sin hogar está lejos de resolverse. Israel tiene una población estimada de dos millones de gatos callejeros y nadie sabe exactamente cuántos hay en Jerusalén.

“Las estaciones animarán a más personas a alimentar a los gatos en los vecindarios”, dijo la voluntaria Tali Ben Atar, que cada día le da de comer a los gatos de la calle, recauda dinero para tratar a los animales heridos y encuentra hogares para los que han sido abandonados.

Para más información, puedes ponerte en contacto con ella en el siguiente correo electrónico: tali190298@gmail.com.