Unos 1.200 niños y adultos residentes en los territorios de la Autoridad Palestina van cada año al Centro Médico Rambam, en Haifa, para recibir tratamiento médico.

Uno de ellos, “M,” funcionario de la Autoridad Palestina que prefiere mantenerse en el anonimato, se dio a conocer por su generosidad recientemente al donar miles de shekels para una sala de juegos para niños que son sometidos a radioterapia.

“M” recibió tratamiento para el cáncer en el hospital y durante su hospitalización conoció a pacientes y familiares de los Territorios Palestinos pero se interesó, en particular, por las necesidades de esos niños.

“Cuando llegué a Rambam vi un equipo médico que trata a los pacientes con dedicación, pero también vi el sufrimiento de los niños enfermos”, dijo. “Niños palestinos, israelíes, sirios y de otros países reciben tratamiento por enfermedades allí y necesitan toda la ayuda que se les pueda dar”.

“Decidí hacer una donación para ayudar a salvar vidas humanas por encima de cualquier consideración política”, dijo en una ceremonia privada.

“Tanto la sociedad israelí como la palestina sufren a causa de la violencia y me esfuerzo para que todos podamos contribuir a la paz y la salud: ofrecer tratamiento a los niños, salvar vidas, compartir conocimiento y formar a médicos palestinos en Rambam, con el objetivo de mejorar los sistemas de salud y la capacidad de ofrecer un servicio médico a los residentes de la Autoridad Palestina, y para alentar a otros a que donen y contribuyan a la mejora de la salud”.

M concluyó: “La medicina es un puente entre la gente y mi esperanza es que con la ayuda de esta pequeña contribución y otras que se hagan el futuro todos podamos ver un mejor mañana”.

La nueva sala estará en el Centro Oncológico Joseph Fishman.