Luego de un año en el que estuvimos confinados en casa, en ISRAEL21c decidimos convertir los limones que teníamos en limonada, o mejor aún en “limonarak”, la más reciente bebida israelí hecha del potente licor de anís y el cítrico más famoso.

Con la pandemia aún vigente, es bueno aprovechar que tenemos más tiempo en nuestras manos y menos lugares a donde ir para ir a la cocina y tratar de preparar la mejor comida israelí.

En ese sentido, te recomendamos hacer lo mismo o que al menos que encuentres un proveedor cercano para que puedas comprar y probar estos deliciosos productos.

Si bien decimos que los siguientes platos son israelíes, hay que comprender que la población diversa del país consiguió que haya una gran variedad de alimentos de todo el mundo que se combinan entre sí dando como resultado maravillosas expresiones culinarias!

1. Sjug

El sjug es un condimento yemenita muy picante. Foto: Shutterstock

El sjug es un condimento muy picante que tiene su origen en Yemen. Hay de color verde o rojo, dependiendo del tipo de pimientos picantes que se usen para prepararlo. Estos vegetales se combinan con ajo, sal y cilantro, todo machacado para lograr una pasta increíblemente sabrosa.

El sjug, que en general se vende en botellas pequeñas -porque con una pizca alcanza- mejora inmediatamente cualquier plato: el falafel, hummus, las papas fritas y hasta un favorito personal como los sándwiches de queso a la parrilla quedan increíbles con este aderezo.
Si quieres prepararlo, no es tan difícil de hacer.

Ingredientes (3 tazas)


100 gramos de jalapeños sin tallo ni semillas

100 gramos de chiles poblanos sin tallo ni semillas

1 taza de hojas de cilantro

½ taza de hojas de menta

½ taza de hojas de perejil de hoja plana

1 cucharadita de semillas de alcaravea

6 dientes de ajo grandes y jugosos picados en trozos grandes

¼ o algo más de aceite de oliva virgen extra

Agua (según sea necesario)

Sal kosher

Preparación
Machacar los jalapeños, poblanos, cilantro, menta, perejil, alcaravea, ajo, aceite de oliva y agua para crear una pasta espesa. Añadir sal a gusto al final.

2. Labane

Labane con aceite de oliva. Foto: Omernos/Wikimedia Commons

Una compañía perfecta para el sjug es el labane o yogur colado. Este plato, muy popular en todo Oriente Medio, se sirve de manera similar al hummus como parte de una mesa de entradas.

En algunas oportunidades, el yogur se convierte en bolitas cubiertas de aceite de oliva y especias que se venden en frascos de vidrio. ¡Este puede ser un maravilloso regalo!
Si bien prepararlo requiere ciertas habilidades y paciencia, la inmersión básica no podría ser más fácil de hacer: sólo hay que colocar el yogur que elijas (vaca, cabra u oveja) en un paño limpio de tela, atarlo y dejarlo colgando del grifo en el fregadero de la cocina. A la mañana obtendrás una sustancia cremosa y colada que está esperando para ser devorada.

3. Sabij

Los orígenes del sabij se hallan en el desayuno tradicional de Shabat que disfrutaban los judíos de Irak. Cuando emigraron a Israel, trajeron consigo ese manjar que en este país se posicionó como un favorito de la comida rápida a la hora del almuerzo.

En su origen el sabij incluía papas, huevos duros, berenjenas fritas, tahini, encurtidos y perejil picado pero en Israel se comenzó a rellenar un pan de pita con todo eso. Esa es la identidad actual del plato disponible en muchas calles y esquinas israelíes.

4. Ensalada israelí

Si estás tratando de perder algo de ese peso adquirido durante la cuarentena, te recomendamos que le des una oportunidad a una simple ensalada israelí picada. Llamada “ensalada árabe” en Israel, en general está hecha de pepinos, tomates y cebollas finamente cortados. A veces también se le agrega pimientos, perejil y rábanos y siempre se sirve con un aderezo fresco de limón y aceite de oliva. Es muy deliciosa y es realmente simple de hacer.

5. Matbuja

El plato matbuja (que en árabe significa “cocido”) está hecho de tomates, pimientos rojos asados ​​y ajo. Esta especialidad llegó a Israel junto con los judíos del norte de África provenientes de Marruecos, Túnez, Argelia y Libia.
Si bien en cada comunidad tiene un nombre diferente y su preparación varia un poco, el resultado es siempre genial: una ensalada o salsa rica y fragante que se puede untar en pan, agregar a guisos o disfrutar así nomás.

6. Ptitim

Uno de los dos platos absolutamente israelíes en esta lista son los “ptitim”, que se inventaron en los primeros días de Israel cuando el primer ministro David Ben Gurion le pidió a la compañía de alimentos Osem que creara un sustituto del arroz -del cual había escasez- que estuviera fácilmente disponible. Desde sus humildes comienzos, esta pasta con diferentes formas de orzo llegó a ocupar un lugar destacado en la despensa de todos los hogares.

En el extranjero se lo conoce como “cuscús israelí” y se sirve en ensaladas y guisos elegantes. En Israel es un alimento básico de todos los días dirigido principalmente a los niños, que lo devoran frito con un poco de cebolla o salsa de tomate.
Te recomendamos mucho probarlo.

Unos deliciosos ptitim. Foto: Nsaum75/Wikimedia Commons

 

 

 

7. Amba

El amba es un condimento hecho de mangos en escabeche, vinagre, sal y especias. Así como el sabij, este preparado emigró a Israel desde Irak en la década de 1950.
Es algo similar a los chutneys de mango de la India pero es más sabroso, tiene una textura más picante y en general se sirve sobre panes, falafel, sabij o shawarma. Puedes hacerlo en casa pero también simplificar las cosas y simplemente comprar un frasco.

8. Burekas

Decir que las burekas son israelíes es aventurarse en un territorio peligroso ya que muchos países de los Balcanes también podrían reclamar legítimamente este plato de hojaldre relleno como propio. Más allá de su origen, las burekas están siempre presentes en las panaderías israelíes en muchas formas, tamaños y variedades: papa, el queso, espinacas, hongos e incluso pizza.
En Israel, nunca te quedarás sin burekas porque incluso si no las compras, las podrás degustar en reuniones de la oficina, escuelas, bodas e incluso en “shivas” (semana de duelo) porque no hay nada que un poco de pastelería no pueda mejorar.

9. Shakshuka

Muchos creen que este plato es originario del norte de África. Se trata de una combinación única que la mayoría de los israelíes comen, probablemente, al menos una vez a la semana.
Es algo perfecto para el desayuno, la cena y especialmente el “brunch”. La receta tradicional consiste en poner a cocinar huevos que en una salsa de tomate picante hasta que estén listos. Sin embargo, también puedes comprar shakshuka “verde” a base de verduras de hoja verde y quesos o incluso vegana con sustitutos de huevo.
Sea cual fuere la que prefieras, este es un plato perfecto para cualquier ocasión. No olvides el pan para mojar en la salsa.

10. Pretzel de Jerusalén (beigale)

Además de ser una especia de pan muy delicioso, los pretzels de Jerusalén, llamados beigales en hebreo, tienen poco que ver con sus contrapartes de Nueva York. Los locales son más grandes, más delgados, un poco más masticables y vienen cubiertos de sésamo.
En general se venden con pequeños paquetes de zaatar para mojar el pan. Para una experiencia similar, busca pan simit en tu restaurante turco local.

Un vendedor vende montañas de pretzels en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Foto: Nati Shohat/Flash90

 

 

11. Shajnun

Para muchos israelíes, el shajnun yemenita es el mejor desayuno del sábado por la mañana. Solo piensa en una masa dulce y espesa cubierta con mucha mantequilla y que se cuece en el horno durante la noche en una olla redonda.
Por la mañana, este plato se sirve caliente con salsa de tomate picado, huevos duros y sjug. ¡Y es espectacular! Su preparación demanda mucho trabajo, lo que explica por qué la mayoría de las personas tienen su lugar secreto favorito para comprar uno (o una docena).

El shajnun de HaEmek. ¡Qué delicia! Foto: Michal Muriyosef

12. Silán

En los últimos años, el silán (o miel de dátiles) se ha vuelto cada vez más popular tanto en Israel pero también en el extranjero durante los últimos años gracias por su excelente sabor y el hecho de que no está tan procesado como el azúcar. Es un alimento básico de las cocinas de Oriente Medio y Persa y se puede utilizar de muchas maneras: su sabor complejo pero dulce lo convierte en una excelente opción para rociar sobre el yogur, agregar a los adobos salados y mezclar con un poco de tahini y untar sobre una tostada.

Dátiles y silán (miel de dátiles) Foto: Shutterstock

13. Arak

El arak es un licor con sabor a anís muy parecido al raki, pastis y ouzo. Es muy popular en todo el Mediterráneo oriental (Israel, Siria, Líbano y Jordania). Lo puedes amar u odiar pero millones de personas disfrutan de mezclarlo con un poco de agua y hielo.
En muchos casos se utiliza para hacer cócteles frescos como el “limonarak” o, lo que es peor, beberlo solo en forma de chupito. ¡Precaución!

Botellas de Arak Masada. Cortesía.

14. Sajlav

En invierno, el sajlav siempre viene bien porque se trata de una bebida caliente de leche espumosa muy del Oriente Medio. Es espeso y dulce, y lleva aderezos como el pistacho, la canela y el coco. De forma tradicional, es elaborado a partir de bulbos molidos de orquídeas, que en la actualidad suelen ser sustituidos por maicena, azúcar y en algunos casos agua de rosas.
De todos modos, es una receta muy simple de preparar.

15. Krembo

El Krembo es la mejor golosina de Israel para el invierno. Foto: Hadas Parush/Flash90

Por último, pero no menos importante, está el increíble Krembo. Esta es la mejor golosina para el moderado de invierno israelí y uno de los únicos productos aquí presentados que es genuinamente israelí.
Se compone de una base de galleta redonda cubierta con merengue masticable blanco que a su vez está cubierto con una fina capa de chocolate negro. Es tan delicioso como suena.

El tradicional Krembo se produce de forma industrial y está siempre presente en los estantes de los supermercados (pero solo en los meses de invierno porque al calor se derrite).
En los últimos años han aparecido Krembo artesanales en las pastelerías de todo el país, en lo que solo puede describirse como algo muy positivo.