Es fácil que los residentes de pueblos aledaños a la Ciudad de México se sientan olvidados.

La capital del país sufrió graves daños a causa del terremoto del 19 del mes, de magnitud 7,1 en la escala de Richter, pero tuvo repercusiones en pueblos pequeños también. Aunque la ciudad recibió bastante ayuda, estos tuvieron que hacer frente al desastre solos, hasta que llegaron los ocho voluntarios de IsraAID, organización sin fines de lucro con sede en Israel.

“IsraAID fue el primer grupo que ofrecer ayuda al pueblo”, dijo un residente de Hueyapan, en el estado de Morelos, una de las regiones más afectadas por los sismos. “Estamos muy agradecidos porque no habíamos recibido ninguna ayuda hasta el momento y nos sentíamos muy olvidados”.

Naama Gorodischer, directora de programas de IsraAID, dijo en declaraciones a ISRAEL21c que esa reacción es común en los pueblos donde los voluntarios de Ia organización están ofreciendo servicios médicos, psicosociales, de salubridad e higiene. Están evaluando, además, cómo satisfacer necesidades a largo plazo.

El grupo llegó el 21 de septiembre, unas 48 horas después del primer terremoto, que fue seguido por otro de magnitud 6,1 el 23. Durante el primer día y medio el equipo permaneció en la Ciudad de México, donde unos 40 edificios grandes se derrumbaron. Continuaron luego a los estados de Morelos y Puebla, a pocas horas, al enterarse de que necesitaba ayuda allá también.

“Hay miles de voluntarios que van a la Ciudad de México y esperan para ayudar en la retirada de escombros o en la distribución de alimentos o suministros”, dijo Gorodischer. “En las afueras de la ciudad de México hay muchos pueblos donde la gente perdió sus hogares”.

Tova Fleischer, izq., y Naama Gorodischer con residentes de Hueyapan. Cortesía.

IsraAID, que trabaja en conjunto con la organización mexicana Cadena, distribuye artículos de aseo y para el cuidado de bebés, así como alimentos, comprados en la zona, o donados, muchos de ellos por la comunidad judía.

Tres de los miembros del grupo que hablan español –dos de ellos de origen mexicano– están ofreciendo primeros auxilios psicosociales y preparan a niños y adultos para que se adoptan a las circunstancias del desastre. Las actividades son coordinadas con el médico asesor de IsraAID, quien atiende a muchos residentes que muestran síntomas relacionados con el estrés, como dolor de cabeza e insomnio.

“Una de las cosas que escuchan continuamente es que la gente estaba sola en casa, en la escuela o en el trabajo cuando tembló y se angustiaron porque no sabían dónde estaban sus familiares. Y aquí las familias son numerosas”, dijo Gorodischer.

Los habitantes de más edad, agregó, estaban traumatizados porque el terremoto ocurrió el 19 de septiembre, justo el mismo día que un sismo en 1985 cobró unas 10.000 víctimas y causó daños aproximadamente a 100.000 edificios. Israel también envió equipos de rescate en ese entonces.

Las Fuerzas de Defensa de Israel enviaron equipos de socorro a México en 1985, cuando un terremoto mató a unas 10.000 personas. Cortesía de los archivos de FDI.

Tres grupos de socorro más que volaron desde Israel a México son la Unidad de Búsqueda y Rescate de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)(FDI), de 70 miembros, que también aterrizó el 21 de septiembre, y las organizaciones iAID y ZAKA.

La delegación de las FDI, que incluye a 25 ingenieros, ofrece su experiencia para cartografiar y escanear los miles de edificios dañados por el sismo para evaluar el riesgo de derrumbe. La delegación, que llegó en un avión cargado de equipos modernos, fue recibida entre los aplausos de residentes que les esperaba en las calles de la capital.

Socorristas de las FDI. Cortesía.

La compañía de seguridad cibernética Cycura y la Fundación de la Familia Ted Arison han financiado la movilización en México del equipo de búsqueda y rescate de iAID, de 15 personas, según el director de la organización, Shachar Zahavi.

En coordinación con personal de los servicios locales de emergencia, el equipo de iAID se dividió en dos. Uno puso en marcha un innovador modelo de coordinación y comunicación para ayudar al ejército mexicano, las organizaciones extranjeras de socorro y voluntarios locales en las tareas de búsqueda de sobrevivientes en el Multifamiliar Tlalpan, un edificio residencial de cinco pisos que se derrumbó. Los voluntarios encontraron allí los miembros de una familia que estaban cavando en los escombros, buscando desesperadamente a su padre.

“El equipo ayudó a la familia y trajo instrumentos al lugar. La búsqueda terminó, desafortunadamente, cuando encontraron el cuerpo del padre”, dijo Zahavi.

Voluntario de iAID evalúa los daños en un edificio. Cortesía.

“El segundo grupo centró sus esfuerzos en la Escuela Enrique Rebsamen, un colegio en el corazón de la capital mexicana donde hasta ahora se han encontrado los cuerpos de 19 niños y seis adultos”, informó Zahavi el domingo por la mañana.

El pasado miércoles por la noche, los voluntarios de ZAKA, que recibieron entrenamiento en México, encontraron el cuerpo del rabino Haim Ashkenazi, director espiritual de la sinagoga Kehillat Magen David, entre los escombros del edificio en el que trabajaba cuando tembló.

Lea, una niña de tres años, hizo este dibujo para los socorristas israelíes en la Ciudad de México. Foto vía Ministerio de Exteriores de Israel.

“El equipo de ZAKA permanecerá hasta que nos digan que ya no hay más desaparecidos”, dijo el jefe de la Unidad de Rescate Internacional de ZAKA, Mati Goldstein.

“Nuestra presencia aquí ha tenido un gran impacto porque los residentes ven que hay gente que se preocupa por ellos”, agregó Gorodischer, de IsraAID.

Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, los equipos del país fueron los cuartos en llegar a México, precedidos sólo por los de Honduras, El Salvador y Panamá, que están mucho más cerca.

“Nos quedaremos por lo menos tres semanas y luego evaluaremos las necesidades”, dijo Gorodischer.