El Mar Muerto es muchas cosas: una maravilla de la naturaleza, el lugar más bajo de la Tierra, la masa de agua más salada y un lugar fabuloso para aprovechar sus lodos curativos y sentirse rejuvenecido. Técnicamente es un lago pero lo más importante es que está desapareciendo de forma muy rápida.

Vista del Mar Muerto en el sur de Israel. Foto: Yaniv Nadav/FLASH90

En los años 30, el Mar Muerto tenía una extensión de cerca de mil kilómetros cuadrados. Hoy en día, no llega a los 650. La caída en el nivel del mar, según la Autoridad de Aguas de Israel, es el resultado de dos factores principales: el desvío de fuentes de agua y la extracción de minerales.

Vista de las formaciones de sal en la orilla del Mar Muerto. Foto: Yaniv Nadav/FLASH90

En el pasado, el agua del río Jordán y su afluente, el río Yarmuk, corrían hacia el sur y llenaban el Mar Muerto. En las últimas décadas, sin embargo, se han construido presas en Israel, Siria y Jordania, que impiden el flujo de agua al lago salado.

El Mar Muerto en su esplendor. Foto: Yaniv Nadav/FLASH90

Además de las presas, el bombeo llevado a cabo por las fábricas de productos mineralizados israelíes y jordanas en sus costas ha disminuido aún más los niveles de líquido. Como resultado, el nivel de agua del Mar Muerto cae a un asombroso ritmo de 30 centímetros por año.

El Mar Muerto se reduce cada vez más. Foto: Yaniv Nadav/FLASH90

Esta no es una sorpresa para los visitantes del área, quienes año tras año tienen que andar más y más para llegar al agua. Las casetas de los vigilantes que alguna vez se ubicaron en la orilla del mar ahora se encuentran abandonadas en el interior como un claro recordatorio del retroceso de la línea del mar.

Vista aérea de la gente disfrutando del mar muerto. Foto: Menachem Lederman/FLASH90

“Esto es un desastre ecológico en curso generado por la actividad humana”, declaró EcoPeace Middle East, una ONG que reúne a ambientalistas israelíes, palestinos y jordanos.

El fenómeno es particularmente negativo para la geología del Mar Muerto y genera un fuerte impacto ambiental ya que pone en peligro a animales, vegetación y fenómenos físicos como las formaciones salinas.

Vista de formaciones de sal en la orilla del Mar Muerto. Foto: Mendy Hechtman/FLASH90

 ¿Qué se puede hacer para evitar que el Mar Muerto se seque aún más? De acuerdo con EcoPeace, la solución es permitir un flujo de agua adicional hacia el bajo río Jordán y el Mar Muerto, y reducir las actividades mineras de Israel y Jordania que utilizan los recursos del lago para industrias minerales. Esto podría impedir que la maravilla natural se reduzca y permitirnos a todos disfrutar de su belleza en los próximos años.

Vista de formaciones de sal en el Mar Muerto. Foto: Doron Horowitz/FLASH90
Árboles secos crecen en islas de sal en el Mar Muerto. Foto: Nati Shohat/FLASH90