¡Qué raro! La escuela está cerrada pero no es verano. Y no, es la “época” del coronavirus y los niños están cautivos en casa con sus padres que intentan trabajar a distancia.

De acuerdo con las estimaciones de la agencia de noticias France Presse, unos 500 millones de personas en todo el mundo se encuentran en la misma situación de aislamiento forzado.

Pero, ¿existe alguna manera de pasar este exceso de inesperado tiempo en familia y poder sacarle provecho con algún tipo de aprendizaje extra?

Por suerte, en Israel hay abundancia de tecnologías para ayudar a la gente con esto. Antes de que padres e hijos entren en crisis, presentamos 8 geniales maneras de pasar mejor las horas y con el valor agregado del conocimiento.

1. JoyTunes

Aprender a tocar el piano nunca fue tan fácil como hoy. Y todo gracias a aplicaciones como JoyTunes, que convierte a los teléfonos en profesores virtuales que combinan metodologías de enseñanza de música ya probadas con lo más reciente en lo que se refiere a instrumentos  móviles. El ejemplo máximo es «Piano Dust Buster», que permite al usuario participar en una competencia contra otros «pianistas «.

La aplicación para iPhone y Android escucha lo que el usuario toca y le hace comentarios en tiempo real para reducir los tiempos. Es tal vez esta una de las razones de que la empresa tenga un millón de personas aprendiendo a tocar el piano cada semana.
JoyTunes es utilizada por el 10 por ciento de los maestros de música de EEUU y ya fue descargada 10 millones de veces. Esos números colocan a la aplicación en el primer lugar entre las opciones que ofrecen las tiendas de apps.
Hay tres versiones para distintos niveles de aprendizaje. Está disponible en 11 idiomas y ofrece unas 2.500 canciones en línea que van desde Beethoven a Adele.

2. Wix

¿Sobra el tiempo? ¡Los niños pueden crear una página web! Bueno, en realidad más que una. Las que quieran.

Es que Wix, la principal herramienta de construcción de páginas de Internet de Israel, es gratis. Si la pregunta es cómo gana dinero la compañía, la respuesta es con la venta de complementos adicionales para la página básica. Por ejemplo, la compra del dominio propio.

El trabajo duro lo hace Wix, que se encarga del código de programación. El resto lo hace el usuario con una simple caja de herramientas del tipo “arrastrar y soltar” y plantillas listas para usar.
Esta es una de las startups más exitosas de Israel, con una capitalización de mercado de más de 8.000 millones de dólares y unos 832 millones de ganancias en 2018.

3. Lightricks

Hay tantas fotos y videos y tan poco tiempo para verlos… Pero, ¿y la cuarentena? Esta es la gran oportunidad de ordenar la colección de imágenes en los teléfonos móviles.

Lightricks, una compañía ubicada en Jerusalén, presenta una series de soluciones para ayudar a los usuarios a verse mejor. Photofox es el editor de fotos multipropósito de Lightricks mientras que Quickshot tiene filtros personalizables y listos para usar.

¿Y los videos? Con la aplicación Videoleap es posible combinar clips y con Pixaloop se puede hacer animaciones con imágenes fijas.

Las aplicaciones de Lightricks están en 11 idiomas y son gratis. Cuando se desea desbloquear alguna función especial, hay que pagar pero con lo básico alcanza.
El procesamiento de las fotos y los videos se hace en el teléfono así que no hay que preocuparse por el acceso a Internet.

4. Snappers

El mundo se encuentra ante el desafío de una pandemia y un aislamiento forzoso, que es protagonista de la cotidianeidad de las personas. Mientras tanto, los medios de comunicación necesitan urgentemente noticias pero ya no es posible enviar a los reporteros como antes para no exponerlos al COVID-19.

Con esta realidad en puerta, la empresa emergente Snappers de Israel permite que cualquier persona con un dispositivo móvil se convierta en un corresponsal instantáneo (y con video).

Para usar la aplicación hay que registrarse en Snappers y luego, si uno de los medios que también la usan -CNN, entre otros-, necesita videos de una ubicación en particular, hallarán a los usuarios en un mapa y podrán contactarlos para que hagan informes en vivo desde sus lejanas cuarentenas.


Hay un canal incorporado en la aplicación para que un productor pueda decirles a los miembros en qué deberían enfocarse y cómo se debería ver el ambiente («Por favor, corra esa planta allí a la derecha «). Si las personas tienen talento, quizás sus piezas de informaciones se vuelvan virales (en el buen sentido de la palabra).

5. Inception VR

Quien haya visto las dos versiones de Aladdin lo suficiente como para ya no poder distinguir entre Will Smith y Robin Williams o para aquel que esté aburrido de que Thanos amenace otra vez con destruir a Los Vengadores y al mundo, hay que encontrar opciones diferentes.

Bien, Inception VR tiene una alternativa: esta compañía israelí quiere ser el Netflix de la realidad virtual y para ello ofrece docenas de programas cortos listos para ver, desde combates virtuales de boxeo virtuales hasta un recorrido por Rishikesh, la capital mundial del yoga. Incluso el Desfile del Orgullo de Tel Aviv está disponible.

Foto cortesía de Inception VR

Hay documentales, diarios de viaje (con visitas a Berlín, el Tíbet y Nueva Orleans, entre otros destinos) y pasarelas de moda como la que permite unirse en bambalinas a la supermodelo israelí Esti Ginsburg.

Para usar esta plataforma es necesario un par de auriculares VR de cualquier fabricante líder. Así será posible disfrutar de una experiencia inmersiva completa. También hay muchos videos «360°» que se pueden ver en una computadora bidimensional común.

6. eTeacher Group

Llegó el momento serio de este artículo: hay que estudiar de verdad. La solución de la empresa eTeacher Group (con sede en Ramat Gan) es una tecnología especial que reúne en tiempo real y en línea a estudiantes y profesores.

Fundada en 2000, la compañía afirma que ya impartió más de 100.000 clases dadas por 302 maestros en 23 países. Sus cuatro escuelas, incluidas las que enseñan hebreo, chino e inglés, tienen más de 25.000 estudiantes cada año.

A saber: eTeacher Group creó un software completo para administrar escuelas virtuales. La entonces pequeña empresa recibió su primer gran impulso en 2002 cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel firmó un contrato con ella para abrir una escuela en línea para los hijos de los empleados de la cartera gubernamental.

En 2011, la compañía llegó a Brasil y en 2012 a Corea del Sur. Para los estudiantes de entre 10 y 15 años que buscan aprender informática, «Tekkie Uni» ofrece cursos de codificación en línea en Francia, EEUU, el Reino Unido, Sudáfrica, América del Sur, Australia e India.

7. Class.me

Mientras las escuelas se esfuerzan para optimizar la educación online, la startup Class.me de Israel tiene una solución para sumar un chat antes, durante y después de las clases.

Los maestros pueden utilizar un chat dedicado para sus cátedras sin tener que usar su número personal de WhatsApp. Esto les permite mantener separadas sus vidas privadas de las profesionales.

Las «aulas» de Class.me se pueden dividir por materias para que los alumnos no pierden el tiempo en charlas que nos les sirven de nada. El sistema también permite agregar tutores privados a la red de chat.

En Israel, Class.me tiene socios como ORT Mundial, los ayuntamientos de Jerusalén y Tel Aviv y la universidad Ono Academic. En el exterior, se destacan las academias hebreas North Shore y Abrams, y el Politécnico de Singapur.

8. Verbit

Esta es otra herramienta desarrollada en Israel dedicada a la educación a distancia. La tecnología de transcripción basada en inteligencia artificial de Verbit convierte las conferencias de audio en documentos escritos.

La compañía afirma que con el uso de inteligencia artificial puede transcribir audio unas diez  veces más rápido que otras aplicaciones con una precisión del 99 por ciento. Y a la mitad de precio.

En enero, Verbit anunció que había recaudado 31 millones de dólares. Días atrás, reveló que la Universidad de Harvard -que también ha tenido que pasar completamente a la virtualidad- usará la tecnología de la empresa para ofrecer transcripciones escritas de conferencias.

Pero Harvard no es la única institución académica en la creciente lista de clientes de Verbit: las universidades de Utah, California Santa Bárbara, Oakland y Coursera también usan esta solución.​