En el último video musical de Magi, titulado “Alasho”, de su álbum de debut del mismo nombre, tres muchachas vestidas informalmente (pantalones cortos, blusas y sostenes deportivos) rodean a la cantante, derrochan actitud, se acarician y beben Corona.

Tiene los ingredientes de un video de hip-hop protagonizado por mujeres, pero hay otro elemento importante en él: la canción no es en inglés o en hebreo, sino en árabe, sazonada con melodías y ritmos orientales.

Si no se conoce a la verdadera Maggie Hikri, judía que se crió en las calles de Tel Aviv, el proyecto parecía poco probable.

“Solía robarme los CDs de mis hermanos mayores, me sentaba en mi habitación y cantaba durante horas. Siempre me atrajo la idea de cantar en árabe, pero sólo tuve la oportunidad de hacerlo profesionalmente cuando comencé a trabajar con el productor de música en inglesa Juno Reactor. A partir de ahí comencé a escuchar y aprender el idioma y las raíces de mi familia”, dijo Hikri.

 

Aunque la música sea moderna, Hikri también atribuye la liturgia de la sinagoga de rito yemení de su barrio como una sus influencias musicales, además de soul, funk, hip-hop, ritmos electrónicos y la legendaria cantante egipcia Umm Kulthum, cuyos registros interpretaba su abuela, oriunda de Iraq, en casa.

El productor musical Ron Bunker, guitarrista del popular grupo Balkan Beat Box, conocido por mezclar música tradicional con hip-hop, la ayudó a enfocarse en el sonido que caracteriza el álbum.

“Ron y yo nos conocimos, le canté canciones yemeníes mientras él tocaba, nos entendimos y comenzamos a juntar material y a escribir un álbum juntos”, dijo la artista.

El primer sencillo de su álbum Debka Rafiachz presenta un dúo con la veterana cantante yemení-israelí Lea Avraham, quien también canta en árabe.

Hikri colaboró anteriormente con Orphaned Land, un grupo que canta en inglés y tiene seguidores en Turquía e Irán, y con Haim Laroz, que canta en hebreo.

“Cuando comencé a trabajar en el álbum hace unos años no pensé que alguien quisiera escuchar mi música en árabe. Dado que las canciones son un saludo a la música del pasado, llegan a una amplia gama de personas y es increíble ver esa conexión: podría ser el padre de un amigo para quien la canción le recuerda una melodía de la casa materna, o gente que nunca antes han escuchado música árabe pero que se dejan llevar por la música. Me gustaría continuar ofreciendo este tipo de música a tantos como pueda y actuar en todo el mundo”, dijo.