Las enfermedades transmitidas por zancudos, responsables de hasta 750.000 muertes al año en todo el mundo, incluyen asesinos tropicales como malaria, dengue y zika, que pueden causar defectos de nacimiento y han invadido países de América Latina e incluso partes del sur de Estados Unidos.

La empresa matriz de Google, Alphabet, junto con la Agencia Internacional de Energía Atómica y compañías y organizaciones, entre ellas MosquitoMate y Oxitec, esperan eliminar los zancudos que transmiten infecciones mediante la introducción de millones de machos que no pican y son estériles en una zona afectada por esas enfermedades.

Cuando los machos se aparean con hembras portadoras de enfermedades, no se reproducen. Debido a que los zancudos tienen una vida corta, el número de ellos en una región dada se puede reducir hasta en un 80% en menos de un mes.

El despliegue masivo de un sistema de erradicación de zancudos requerirá soluciones para separar a machos de hembras antes de que se liberen en la naturaleza, y también para transportar de forma segura millones de ellos en largas distancias.

La compañía israelí Senecio ha asumido este desafío al desarrollar  tecnología de clasificación, envasado y distribución para poner en marcha el plan.

Con sede en Kfar Saba, ya ha recibido varias patentes que, según su director ejecutivo, Hanan Lepek, son “indiferentes al tipo de zancudo y cómo se les esteriliza”.

Esto es crucial porque hay varios métodos de esterilización, incluida la modificación genética, los rayos X y la introducción de un tipo de bacteria llamada Wolbachia que interfiere con los cromosomas de los insectos.

El primer paso para comercializar elzancudo-apocalipsis es la “clasificación por género” de estos. Si se liberan demasiadas hembras, no sólo se malogra el objetivo de la esterilización, sino que también se añaden zancudos que pican a humanos (las hembras se alimentan de sangre para poner sus huevos).

La forma básica para clasificarlos es manual, “verificándolos uno a uno con un microscopio”, dijo Lepek. Pero como para cubrir incluso un área geográfica pequeña se requiere la liberación de millones al día, el método no es práctico.

El proceso de clasificación automático de Senecio utiliza aprendizaje automático, robótica y algoritmos. “Un dispositivo mecánico podría proporcionar una precisión del 99%”, agregó Lepek. “Pero necesitamos llegar a un 99,99996% de precisión”.

Senecio está desarrollando el sistema operativo de software para una máquina que, según Lepek, funcionará como planta embotelladora. Los zancudos entran por un extremo, se clasifican y luego se empaquetan en cartuchos, cada uno con miles de machos (las hembras se destruyen).

Los cartuchos son la clave para el siguiente paso en el proceso: liberar lentamente los zancudos, que son frágiles, ya sea por aire o por tierra, para obtener el mayor impacto posible. El zancudo sólo se desplaza unos 100 mts en promedio durante su vida útil, por lo que el sistema de la firma permite un “goteo lento” de insectos en una ciudad entera.

En julio, Senecio recibió una patente para desplegar los cartuchos de forma secuencial mientras se vuela a 250 kph. La firma usa software en combinación con rastreo GPS para garantizar que la liberación sea lo suficientemente lenta como para que los machos sobrevivan al viaje.

Senecio se asoció con Dynamic Aviation, una firma de aviones con sede en Virginia, para probar el sistema. La patente de Senecio se basa en un trabajo inicialmente financiado por la Fundación BIRD.

La compañía también ha recibido patentes para usar su sistema de cartucho secuencial en tierra y a través de drones, así como para el mecanismo de la cápsula de liberación en sí, que expulsa a los zancudos por un tubo usando aire, en lugar de simplemente abrir la puerta.

Este último mecanismo es un procedimiento operativo estándar en países en desarrollo como Brasil y China, donde el único sistema de despliegue es a menudo una camioneta o un tuk-tuk, o incluso un trabajador con una caja llena de machos estériles en la espalda. Un avión puede transportar hasta 10 millones a la vez.

Lepek estima que para eliminar adecuadamente la población de zancudos, se deben liberar hasta 800 zancudos estériles por cada persona en el área objetivo. Insiste en que no hay consecuencias negativas por deshacerse de los zancudos en zonas urbanas. “Estos insectos son una especie invasora. Se supone que no deben estar en las ciudades, así que no es un problema erradicarlos”, explicó.

No todos los zancudos están en la mira de Senecio. “Hay 3.000 tipos diferentes, pero sólo tres o cuatro son los que queremos eliminar”, agregó. A la cabeza de su lista están el Aedes aegypti, portador de zika, fiebre amarilla y chikungunya, y el anopheles, el principal portador de la malaria.

La liberación de machos estériles se probó por primera vez con éxito con las moscas de la fruta en 1978. En un ejemplo inicial de esta práctica, México y Guatemala detuvieron una plaga de mosca del Mediterráneo que ponía en riesgo a millones de hectáreas de cultivos, para lo que liberaron miles de millones de moscas esterilizadas. Guatemala continúa lanzando 1.300 millones de machos estériles cada semana para mantener una “barrera biológica”.

Los zancudos son más frágiles que las moscas de la fruta, señala Lepek, por lo que se requiere un enfoque más sofisticado, como lo son los cartuchos de Senecio.

Hasta ahora, la liberación de los estériles se ha limitado a zonas de prueba pequeñas, pero eso podría cambiar pronto. Senecio acaba de recaudar más de dos millones de dólares para comercializar la tecnología y Lepek ha estado viajando alrededor del mundo asistiendo a conferencias y reuniones con interesados.

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