La pareja había invitado a cientos de personas a lo que esperaban que fuera un matrimonio esplendoroso. Pero a la hora de empezar la ceremonia, y estando bajo la jupá, o palio nupcial, donde se casan las parejas judías, sólo 10 parientes los acompañaban. Diez.

Fue entonces cuando uno de los parientes de la novia tuvo una idea que salvaría la fiesta: enviar un mensaje por Facebook invitando a cualquier extraño que quisiera venir a alegrar a la pareja en su día, con lo cual cumplirían un requisito de la ley judía.

Muchos de los invitados no asistieron pues creyeron que el matrimonio había sido cancelado debido a la muerte del padre de la novia, acaecida un mes antes, según se reportó en el sitio de noticias israelí Ynet.

El mensaje de Facebook dijo: “Los dos padres de la novia han muerto en los dos últimos años. Su padre falleció un mes antes y sólo le quedan unos cuantos parientes. No necesitan traer un regalo, no necesitan dinero. Sólo vengan y llenen el salón, cumplan con una mizvá (obligación religiosa) y hagan felices al novio y a la novia”.

Los israelíes son conocidos por su afecto y los invitados a este matrimonio no se hicieron esperar cuando supieron de la invitación. Según reportes en la prensa israelí, que llamó a la boda, “el matrimonio de Facebook”, llegaron entre 1,000 y 2,000 personas.

Y lo que es más: Muchos incluso les dejaron cheques de regalo a la pareja, lo cual se acostumbra en Israel, aunque tuvieron que preguntarles primero cómo se llamaban.

“Los israelíes mostraron lo mejor de ellos. Los novios lloraron”, le dijo a Ynert el tío de la novia que mandó la invitación por Facebook. “Hay que entender  que la pareja estaba sola bajo el palio nupcial. La gente vino a traerles felicidad una vez leyeron la nota”.

Esta no es la primera vez que las redes sociales han venido en ayuda de otros en Israel. En febrero, también gracias a una nota publicada en Facebook, cientos asistieron al entierro y la shiva (período de duelo) de la esposa de un sobreviviente del Holocausto, después de que se solicitara la asistencia de 10 hombres para un minyan  (el número requerido para el rezo judío).

En otro emotivo caso, el verano del año pasado unas 20.000 personas viajaron de varias partes del país, respondiendo a un llamado hecho por redes sociales, para asistir al entierro de un soldado estadounidense muerto en acción en Gaza. Los padres del soldado viven en Texas.