Hospedarse en un hotel puede ser costoso, en parte debido a los altos costos que exige su operación. Pero si un hotel pudiera ahorrar hasta un 20% manejando mejor los sistemas de calefacción y refrigeración, el ahorro que tal vez podría beneficiar al huésped.

Una nueva compañía, Vortex Energy, con sede en la ciudad costera de Netanya, ha desarrollado el software para reducir los costos de operación y las emisiones de CO2 causados por el cambio climático.

En su proyecto experimental, que duró cuatro meses, Vortex modernizó las calderas de la lujosa Leonardo City Tower, en Ramat Gan, cerca de Tel Aviv, con sensores y monitores que recopilan datos sobre las fluctuaciones de temperatura.

“En una sala de máquinas de aire acondicionado y calefacción típica compilamos entre 400 y 500 datos”, explicó Avi Mizrachi, cofundador de la firma y vicepresidente de ventas y mercadeo, a ISRAEL21c.

Estos datos miden la temperatura del aire generado por el sistema de la caldera y la temperatura exterior. “Entramos todos los datos en nuestra computadora, hacemos los cálculos y decidimos qué hacer luego”, dijo.

La temperatura exterior es clave para la ecuación. Si son 30 grados al mediodía y se desea que la temperatura dentro del edificio sea de 23 grados, por ejemplo, hay que enfriar el agua del sistema de aire acondicionado a unos 7,5 grados, explicó Mizrachi. Pero cuando la temperatura exterior baja a 27 grados, basta con enfriar el agua a 9 grados.

Para un hotel eso puede significar “una diferencia grande”, dijo Mizrachi. Por cada grado puede ahorrar un 5% en costos de energía.

Antes de Vortex no había “forma de saber cuáles serán las necesidades de calefacción y refrigeración de un hotel en un momento dado, una hora después o mañana”, agregó.

Además, sin la automatización y los datos compilados por Vortex los empleados del hotel tendrían que apagar manualmente el aire acondicionado, lo que podría ser horas después de cuando querían hacerlo, en lugar de hacerlo instantáneamemte.

La reducción en el consumo de energía en el Leonardo durante la prueba fue del 12%. La disminución en las emisiones de CO2 fue del 50%, lo cual es buena noticia para el planeta. El ahorro total fue de 220.000 shekels (64.000 dólares, aproximadamente), suficiente para cubrir los 150.000 shekels (43.500 dólares) que la compañía cobraría por instalar un sistema de ese tamaño, incluidos software, sensores, monitores y paneles de control.

El Leonardo es parte de la cadena hotelera Fattal y Vortex está instalando ahora sensores en otros tres de sus hoteles. La firma también ha instalado sensores en hoteles de la cadena Crowne Plaza y la Embajada de los Estados Unidos, en Tel Aviv.

El rendimiento es más eficiente si varios edificios de una misma zona usan el software de Vortex. La razón es porque si la temperatura exterior de un hotel es de 27 grados, es probable que ésta sea la misma en la calle.

“Los hoteles del futuro no necesitarán invertir todo en monitores y sensores”, dijo Mizrachi. “Podrán usar la información de sus vecinos, lo que reducirá aún más los costos”.

Vortex es respaldada por Michael Ilan Group, compañía israelí de ascensores que le proporcionó la inversión inicial y la experiencia en ingeniería cuando inició operaciones en 2011. Hoy, las dos compañías siguen trabajando en equipo, aunque Vortex, con 12 empleados, ya es independiente.

Mizrachi, que se crió en Jerusalén, le dijo a ISRAEL21c que no terminó la secundaria pero que siempre ha “estado haciendo negocios desde edad temprana, vendiendo cosas”. Comenzó a trabajar con su cuñado vendiendo bombas de calor para piscinas.

“Me enamoré de la energía”, bromea Mizrachi. “Es una forma de hablar, pero realmente me encanta”.

Desarrollar los sistemas de automatización y administración de energía de Vortex fue el siguiente paso para Mizrachi.

Su pasión es importante también para Israel, que se comprometió con los acuerdos climáticos de París, firmados en 2016, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 25% para 2030.

Actualmente, Vortex vende sensores y software, pero su objetivo para este año es vender exclusivamente software. “Así podemos llegar a miles de clientes”, dijo Mizrachi. “Podemos hacerlo en cualquier parte del mundo”.

Todo tipo de edificaciones, como cárceles o residencias de ancianos, también podrían usar el sistema de Vortex, pero los hoteles son un buen lugar para comenzar.

Kelly Kline, directora de innovación de Fremont, Calif., dijo en entrevista a ISRAEL21c que el campo en el que Vortex se especializa “es definitivamente interesante, popular entre los emprendedores de tecnologías limpia. El auge de los sensores ya está aquí”.

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