Los kioscos de Londres o Nueva York generalmente son paradas rápidas en el camino para comprar chicles, cigarrillos o periódicos. En Tel Aviv, sin embargo, han sido considerados desde hace tiempo parte importante de la cultura gastronómica de la ciudad. Son cafés en miniatura al aire libre, bares nocturnos o incluso expendios donde la comida se puede recoger en automóvil, características éstas que han transformado la imagen de la comida callejera en gourmet.

A continuación, la lista de ISRAEL21c de los kioskos de más renombre de la ciudad. Visítelos en su próximo viaje.

Kiosk Est. 1920 (esquina de las calles Lilienblum y Rishonim)

El nombre del puesto es el año en que abrió. Foto vía Facebook..

Su nombre, Est. 1920, forma abreviada de established in 1920 (establecido en 1920, en inglés), da una idea, más o menos general, que el establecimiento fue el primer kiosco en la ciudad. Abrió para servir al público que asistía al Eden Cinema, el primer cine de la ciudad, cerrado desde hace mucho tiempo, que se encontraba pasando la calle.

Hecho de hormigón grueso y pintado de color azul, es uno de los kioscos más atractivos de Tel Aviv, situado en los límites del encantador barrio de Neve Tzedek. Hay bastantes mesas a la sombra donde puede disfrutar sándwiches, fruta fresca o tomarse una taza de café.

We Like You, Too (31 Sderot Ben Zion)

Aquí hay sándwiches para veganos o amantes de la carne. Foto de Kfir Bolotin, cortesía de la Alcaldía de Tel Aviv.

Situado en la Plaza Habima, con un nombre tan apropiado como el de We Like You, Too, que significa en inglés “nos gustas también”, este kiosko parece tener siempre una cola de gente que espera para pedir sándwiches de escándalo. Es parada obligada después de asistir a un espectáculo en el contiguo Teatro Habima.

En su menú hay una fabulosa variedad de sándwiches veganos con almendra, albahaca, tomates secos, aguacate y espárragos. Los amantes de la carne no han sido olvidados y para ellos hay sándwiches de tocino con queso Emmental y mostaza de Dijon.

Kiosk & Co (esquina de Ben-Gurion y Adam Hacohen)

Éste es sitio ideal para los que les acosa el hambre a medianoche, después de haberse tomado unas copas. Para ellos hay suculentas hamburguesas y sándwiches gruesos de carne en conserva gourmet y chucrut fermentado. Y los que tiene resaca al día siguiente pueden aplacarla con un refrescante batido que lleva yogur, limón, apio y un surtido de ingredientes secretos.

Susu & Sons (esquina de Rothschild y Herzl)

Las hamburguesas son famosas aquí. Foto de Nicky Blackburn.

Si alguien tiene la audacia para fusionar una ensalada de huevo con una hamburguesa, ese tiene que ser el célebre chef Omer Miller, dueño de este kiosko. En el menú hay hamburguesas en bollos horneados al gusto, cortesía de la panadería boutique Lechem Cham.

Además de la lechuga y los tomates, ingredientes obligados en hamburguesas, a las de este kiosko, de gran fama, se les agrega casi lo que uno quiera, ya sea guacamole, queso Roquefort o langosta. Se condimentan con la salsa secreta del establecimiento. ¿El único inconveniente de este sitio que se supone ser de comida rápida? No es tan rápido. Incluso a la 1 a.m hay cola de gente esperando.

Malabi Dajani (94 Yerushalayim y 16 Shlavim)

El postre ha hecho famoso a Malabi Dajani. Foto vía Facebook.

Durante 70 años, este famoso kiosko ha ofrecido sólo tres platos en el menú: malabi, sachlab y gazoz. Aunque los dos últimos son una especie de bebidas —unas gachas con virutas de pistacho y coco por encima, y una gaseosa, respectivamente—, malabi es un postre, una auténtica delicia.

Sus ingredientes son crema de leche, que se espesa con harina de maíz o de arroz, y vainilla. Va cubierto con un sirope de color rosa. Su sabor es tan delicioso que olvidará que está comiéndolo de pie en medio de la acera porque el establecimiento no tiene sillas.

No hay que preocuparse cuando empiece la construcción del tranvía en la zona donde está situado, que sin duda causará estragos en los negocios, porque los propietarios abrieron una sucursal a la vuelta de la esquina, en Shlavim. Aquí si hay sillas para sentarse.

Kanafeh Butke (Mercado Carmel)

Baklava y kanafeh, dos de los favoritos de la repostería árabe. Foto vía Shutterstock.com.

Más puesto de venta que kiosco, este establecimiento es otro de los sitios perfectos para los amantes de los postres en el corazón del Mercado Carmel. El malhumorado hombre que lo atiende, que ha estado allí desde hace años, contrasta con la dulzura del kanafeh y baklava, los dos postres a base de miel que hace. Su talento para la repostería árabe, de la cual estos son muestra, compensa por su falta de modales.

El kiosco en la esquina de Ben-Gurion (entre Ben-Gurion y Dizengoff)

Los empleados del puesto puede que sean unos auténticos profesionales en la preparación de la taza perfecta de café, pero si se les pregunta dónde trabajan, quedan desconcertados. Eso no importa, porque esta joya de la culinaria, que no tiene nombre, siempre está llena.

Aparte de lo que se encuentra en cualquier cafetería, ofrece un interesante menú que incluye ensalada de huevos miniatura, sándwiches de espinaca y tapas vietnamitas.

Bayern Market – Mercado Sarona

Las salchichas son la principal atracción en el Bayern Market, foto vía Facebook.

Lo único que puede competir con la cerveza bávara es la comida bávara. En el Bayern Market, el kiosco de comida de ese estilo en este mercado, puede volverse loco con todo tipo de salchichas, ya sea weisswurstFranconia.

Además de ser el paraíso de las salchichas, el establecimiento es también donde nacieron esos grandes pretzels que se ven en todas partes de Tel Aviv. Pida una de esas delicias y disfrútela con una cerveza (venden unas 4.000 marcas bávaras). La comida bávara tiene su origen en la región de Bavaria, en Alemania.

Nordau Kiosk (esquina de Nordau y Sokolov)

Ésta es la parada perfecta para descansar después de haberse sumergido en el mar por la mañana. En ella la brisa del mar acaricia su latte y los rayos de sol tuestan su petit pain-au-chocolat. Diseñado de madera y ladrillo, el local, que fuera recientemente renovado, está atendido por empleados sonrientes y visitado por clientes vestidos en ropa deportiva, la combinación ideal para un sábado de asueto.

Pizza Grinberg  (Uri Zvi Grinberg, 25 Ezorei Chen)

Algunas de las 16 variedades de pizza que se pueden pedir. Foto vía Facebook.

El atractivo de Pizza Grinberg, que parece más una pequeña sala de estar que un puesto callejero, es el estacionamiento, donde el cliente puede recoger la comida en automóvil.

Con 16 tipos de pizza de masa fina y docenas de ingredientes y complementos para añadir, no es de extrañar que, a pesar de su ubicación en las afueras de la ciudad, el local está siempre lleno. ¿Y lo mejor? En agosto lanzó su menú para el desayuno de fin de semana porque, bueno, ¿qué mejor manera de comenzar el día que con una pizza? El desayuno de campeones.

Pronto Kiosko (Raoul Wallenberg, 20 Shuk Tzafon)

Si le gustan los postres pida un calzone de chocolate. Foto vía Facebook.

Situado en el encantador Shuk Tzafon, el puesto ofrece las mejores pastas al dente hechas a mano que pueda encontrar, cocinadas con una amplia variedad de salsas, entre ellas ragout de ternera a fuego lento y pollo a la parrilla con salsa napolitana picante. ¿Le gustan los postres? No se vaya sin pedir un calzone de chocolate.

Café Levinsky – Soda Gazoz (41 Levinsky)

Un toque bohemio y glamour con bebidas de fantasía, creación de Briga. Foto de Nicky Blackburn.

El Café Levinsky – Soda Gazoz, también conocido como Benny Soda, que parece más una pequeña botica que un kiosco, tiene un aire bohemio lleno de glamour en el corazón del mercado de ese nombre. Admire cómo el maestro de la fusión de sabores e ingredientes Benny Briga prepara la bebida más fantástica que haya saboreado. Los ingredientes: conservas frescas, albaricoques enteros, hierbas de citronella, una pizca de chia y soda.

No se moleste con pedidos especiales; el cliente no siempre tiene razón cuando se trata de las creaciones de Briga.