A lo largo de sus 25 años de vida, a Netta Barzilai la dijeron una y otra vez que no era lo suficientemente linda, ni inteligente ni delgada para lograr todo lo que quería en la vida. Pero la noche del sábado demostró que todos estaban equivocados.

Inteligente, atrevida y curvilínea, la cantante enorgulleció a Israel al ganar el Festival de la Canción de Eurovisión 2018 en Lisboa como representante de su país.

Ésta ha sido la primera ocasión en 20 años en la que Israel gana el certamen.

“¡Mazal tov, Israel!”, gritaron representantes de Eurovisión en la conferencia de prensa posterior al anuncio para felicitarla por su canción ganadora, “Toy”, escrita por Doron Medalie y Stav Beger.

Barzilai en una conferencia de prensa en Lisboa. Foto de Andres Putting/Eurovisión.

Favorita desde hacía bastante tiempo en todas las encuestas, “Toy” se ha convertido en un éxito internacional hablando del movimiento #MeToo.

El estribillo, que dice “I’m not your toy, you stupid boy (No soy tu juguete, chico estúpido)”, envía un mensaje contundente sobre acoso sexual, a la vez que los ruidos extraños y movimientos de gallina que se oyen al fondo le dan un toque alegre y divertido. Y la frase “Wonder Woman don’t you ever forget, you’re divine and he’s about to regret (Mujer Maravilla, nunca lo olvides, eres divina y él está a punto de lamentarlo)” le hace recordar al público a otra de las mujeres favoritas de Israel, la estrella de cine Gal Gadot.

“Las mujeres este año están alzando sus voces, lo que es genial y muy, muy, muy importante. Pero es una canción de empoderamiento para todos en general, para aquellos que han estado luchando por ser ellos mismos, luchando con sus jefes, con sus gobiernos. . .  todos pueden encontrar algo en la canción y el mensaje viene en un formato muy alegre y feliz”, dijo Barzilai después de su victoria frente a representantes de 42 países.

Eleni Foureira, de Chipre, fue segunda con su canción “Fuego”, que obtuvo 436 puntos de espectadores y jueces. Barzilai, por su parte, obtuvo 529. Esta edición del festival, la 63, fue vista aproximadamente por 200 millones de personas.

En Tel Aviv, fanáticos jubilosos siguieron con entusiasmo las noticias que llegaban de Lisboa, transmitidas a la 1:30 am de la madrugada, hora de Israel. Se reunieron en la Plaza Rabin, junto a la alcaldía, donde improvisaron celebraciones bajo una valla que mostraba la palabra “TOY”.

Celebraciones en Tel Aviv tras la victoria de Netta. Foto de FLASH90.

En Jerusalén, por otro lado, sus seguidores formaron improvisadas celebraciones en el popular mercado de Machane Yehuda para celebrar la victoriai.

El primer ministro Benjamin Netanyahu la felicitó por teléfono a pesar de lo avanzado de la hora y la llamó “la mejor embajadora de Israel”.

Y el presidente Reuven Rivlin tuiteó: “Nos sentimos orgullosos. Esperamos a todos el próximo año en Jerusalén”.

Estas no son sólo palabras vacías. El triunfo de la cantante traerá el certamen a Israel en mayo de 2019, muy probablemente a la capital.

Israel ha ganado el festival en tres ocasiones. La primera, en 1978, con la canción “A-Ba-Ni-Ba”, interpretada por Alphabeta; la segunda, en 1979, que se llevó a cabo en Jerusalén con “Hallelujah”, interpretada por Milk and Honey; y en 1998, con “Diva”, cantada por Dana International.

En 1973, Israel, en su primera participación, fue en el primer país no europeo en presentarse en el festival.

Barzilai posa para la prensa tras ganar. Foto de Andres Putting/Eurovisión.

Barzilai, residente de Hod Hasharon, estudió música electrónica en la Escuela de Música Rimon de Israel y actuó con la Banda Naval de Israel durante su servicio militar, cantó en el Bar Giyora, en Tel Aviv, durante tres años, recorrió Israel con un grupo de canción improvisada, y es solista en las actuaciones del grupo Gaberband.

Gracias al aplomo que le dado la experiencia, mantuvo la calma cuando se rompió trofeo al finalizar el concurso (Jon Ola Sand, supervisor ejecutivo de Eurovisión lo reemplazó rápidamente por otro).

En cualquier caso, demostró una emoción desbordada tras la victoria.

“Estoy muy feliz. Muchas gracias por escoger la diferencia. Muchas gracias por aceptar las diferencias entre nosotros. Gracias por celebrar la diversidad. Gracias. Amo a mi país. Nos vemos en Jerusalén”, dijo tras ganar.

 

Los mensajes de felicitación y las publicaciones en redes sociales le están llegando desde todas las partes del mundo.