Hermona Soreq es una neurocientífica molecular israelí y la autora principal de un estudio reciente que concluye que el tratamiento para enfermedades mentales debe variar según el género.

Miembro de la Universidad Hebrea de Jerusalén desde 1986 y profesora en el Centro Edmond y Lily Safra de Ciencias del Cerebro de la universidad y del Instituto Alexander Silberman de Ciencias de la Vida, Soreq examina la corteza del cerebro humano y estudia los reguladores moleculares de la acetilcolina, un neurotransmisor importante para la función muscular y los procesos de comunicación en el cerebro.

Soreq descubrió que el mal funcionamiento de la acetilcolina está relacionado con enfermedades neurológicas como el Alzheimer, el Parkinson, la esquizofrenia y el trastorno bipolar.

Se sabe comúnmente que estas condiciones afectan a hombres y mujeres de manera diferente. Por ejemplo, los hombres desarrollan esquizofrenia unos diez años antes que las mujeres y que a menudo, los esquizofrénicos masculinos comienzan a fumar.

Soreq decidió analizar los datos de los documentos, analizando por separado los resultados en ambos sexos.

“¿Adivinen qué? En las mujeres, el “espectro” descrito en la población de estudio fue menos aparente” – Hermona Soreq

De hecho, la acetilcolina disfuncional no afecta a hombres y mujeres de la misma manera. “En los últimos años, mi investigación se centró en encontrar diferencias entre hombres y mujeres con enfermedades mentales”, le aseguró Soreq a ISRAEL21c.

La científica agregó que observa los genes que controlan la vía colinérgica en hombres y mujeres, y cómo estos funcionan en la salud y la enfermedad.

La implicación práctica es que los tratamientos médicos para la enfermedad mental deberían ser diferentes para hombres y mujeres. “Nadie ha hablado de eso antes. Las mujeres con enfermedad mental merecen ser estudiadas por separado y la terapéutica debe desarrollarse dirigida a ellas”, dijo Soreq. Y añadió: “Ya sabemos que las mujeres tienen síntomas distintos y reaccionan a las drogas de manera diferente pero lo sabemos después del hecho, no gracias a la investigación. Creo que es importante investigar con ese propósito”.