Una década después de que enfocara por primera vez su lente en el Mar Muerto, el fotógrafo Spencer Tunick capturará de nuevo a la maravilla natural que desaparece rápidamente con el telón de fondo de cientos de personas desnudas.

La sesión de fotos, que tendrá lugar el domingo 17 de octubre, verá a 300 hombres y mujeres reunirse en Arad, una pintoresca ciudad con vistas al Mar Muerto, para una instalación destinada a crear conciencia sobre el deterioro del estado del lago más salado del mundo.

El trabajo de Tunick, que incluye decenas de instalaciones humanas desnudas a gran escala capturadas en entornos urbanos y naturales, atrae a un gran número de seguidores internacionales ya que a menudo se refiere a desafíos sociales y ambientales.

“En muchos sentidos, volver a Israel es surrealista. Aparte de lo obvio -las prohibiciones y restricciones de viaje durante los últimos 18 meses por la pandemia-, muchas cosas cambiaron desde la última vez que estuve”, afirmó Tunick.

Para el artista, una de las principales metas de sus fotografías de instalación es crear conciencia sobre la devastación en la que ha caído el Mar Muerto que él fotografió en 2011.
De hecho, el sitio de la instalación original en Metzuke Dragot prácticamente ha desaparecido y ya no es accesible debido a peligrosos sumideros.

En ese sentido, Tunick remarcó que espera que su nuevo trabajo y la inauguración del Museo del Mar Muerto -que estará en Arad- “inspiren métodos y tecnologías, ambientalismo y conservación, destinados a reconstruir y reacondicionar el Mar Muerto”.

A la izquierda, Spencer Tunick con el alcalde de Arad, Nisan Ben-Hamo, antes de la sesión de fotos de este año. Foto: Doron Orgil.

“Regresar es una de las muchas formas de inspirar a la gente y lo hago a través del arte. Con cientos de personas que se ofrecen como voluntarias para nuestra instalación, nos sumergimos en la preservación de un importante recurso natural y una maravilla del mundo. Para mí, va a ser una experiencia muy gratificante, y espero que lo sea para los participantes y para todos los que puedan ver y apreciar los trabajos fotográficos enmarcados terminados. Sin embargo, viene con la triste comprensión de las desastrosas consecuencias de la sobreexplotación de los recursos naturales sin medidas para la restauración”, continuó Tunick.

Según el artista, la búsqueda está orientada a crear un retroceso poético y visual contra la pérdida de una maravilla natural del mundo.

¿Hay esperanzas? “El cambio no sucederá en el vacío, a veces se necesita arte para hacer correr la voz”, definió.