La capa que hace invisible a Harry Potter está a un paso muy pequeño de convertirse en realidad, según científicos israelíes.

Y cuando decimos pequeño es porque realmente es así. Este avance tecnológico, que se publicó recientemente en la revista Nature, se refiere a la manipulación de la luz alrededor de un pequeño chip, como el que se encontraría dentro de un dispositivo óptico a nivel nanométrico.

Pero se trata sólo de un concepto por el momento. Los investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Negev (BGU), donde se está desarrollando esta tecnología, dicen que ahora el equipo necesita “superar un desafío tan importante como es desarrollar un prototipo”.

Si tienen éxito, las implicaciones son variadas e interesantes, incluso si nunca pueden hacer que Harry Potter, el conocido personaje de la literatura juvenil, sea invisible y escape de su archienemigo Voldemort.

Así funciona la tecnología: un “chip operativo de camuflaje” desvía y dispersa la luz lejos de la superficie, que la hace indetectable. “La luz no interactúa con el objeto, lo que resulta en la invisibilidad de éste”, explicó la doctora Alina Karabchevsky, directora del grupo Light-on-a-Chip de la BGU, y miembro del equipo del Departamento de Ingeniería Electro-Óptica de esta universidad y del Instituto Ilse Katz de Ciencia y Tecnología a Nanoescala.

El chip podría usarse como una extensión de tecnologías existentes, como la pintura que evita que los aviones sean detectados por radares, los sistemas ópticos de camuflaje o la dispersión de ondas electromagnéticas.

En el futuro, objetos mucho más grandes podrán volverse invisibles. En ese caso, recuerde estos nombres: Yakov Galutin y Eran Falek, estudiantes de la BGU que contribuyeron al estudio.