Que la palabra blockchain no esté en su vocabulario todavía es sólo cuestión de tiempo, dijo Gil Devora, cofundador de The Floor, una plataforma de innovación en tecnología financiera y cibernética con sede en Tel Aviv, a ISRAEL21c.

“Blockchain hace que, por primera vez, se puedan transferir activos reales a través de Internet sin necesidad de terceros”, agregó. “En 10 años estará en todos los hogares”.

El blockchain, que se define como “cadenas de bloques”, hace las veces de libros de contabilidad públicos o privados distribuidos de persona a persona, donde se registran y almacenan datos y transacciones en “bloques” encriptados y “encadenados”, en lugar de en una base de datos centralizada. La información vive en una red a la que todos los usuarios tienen el mismo acceso.

La principal ventaja del sistema es su seguridad (recuerde todos los catastróficos hackeos de los últimos años) y su transparencia: no hay ningún tercero que gane dinero con sus activos o transacciones.

El blockchain permite hacer transacciones usando criptomonedas (dinero electrónico como el bitcoin) pero registrando, almacenando y transfiriendo cualquier tipo de información, ya sean informes médicos o propiedades físicas o intelectuales.

The Floor fundó Blockchain Factory a principios de este año, manejada por Devora y asesorado por el analista de tecnología financiera Uriel Ekstein, con el fin de encontrar en el blockchain soluciones tecnológicas para los socios de The Floor, entre ellos Intel y Accenture, y bancos internacionales como HSBC, Intesa Sanpaolo, Santander, RBS, Deutsche Bank y SMBC.

Uriel Ekstein. Cortesía.

Primeros pasos

Varios bancos han mostrado interés en el blockchain. Ekstein dijo que uno de ellos, el HSBC, recientemente llevó a cabo la primera transacción del mundo con el sistema. El banco español Santander, por su parte, lanzó un servicio de cambio de divisas basado en el sistema. Otro banco español, el BBVA, ha sido el primero en usarlo para hacer préstamos.

“Con el tiempo, los bancos irán usándolo para todos sus servicios y para las comprobaciones internas que tengan que hacer a sus clientes”, dijo Eckstein”.

La tecnología necesaria para potenciar, asegurar y usar el blockchain en diferentes direcciones representa una gran oportunidad para nuevas compañías israelíes.

“Cuando fundamos The Floor hace dos años y medio muchos de los bancos más importantes vinieron en busca de soluciones para la tecnología financiera y seguridad cibernética”, dijo Devora. “Hoy en día en Israel hay unas 500 empresas de tecnología financiera y otras 500 de seguridad cibernética. Uno de nuestros bancos trabaja con 19 compañías de tecnología financiera, de las cuales 16 son israelíes. En aquel momento sólo había cinco empresas de blockchain. Ahora hay unas 120”.

Bancor ganó un encuentro internacional de programadores de blockchain organizado por The Floor e Intel en mayo del año pasado. Elaboró, además, un protocolo para crear la criptomoneda Smart Token y tres meses más tarde recaudó 153 millones de dólares en su oferta inicial de moneda, o ICO.

Gil Devora, director de Blockchain Factory. Cortesía.

“De repente los israelíes se dieron cuenta de que la tecnología blockchain podía ser rentable”, dijo Devora.

The Floor y sus socios decidieron que era buen momento para abrir Blockchain Factory. Después de investigar a unas 50 empresas en Israel escogieron inicialmente a tres emergentes para que fueran cofundadoras, recaudaran capital y a las cuales entrenarían.

La primera es PAI. “Lo que Wix hizo con el Internet, es lo que PAI hace con el blockchain”, dijo Devora. Los robots de inteligencia artificial que utiliza PAI guían paso a paso a los más novatos para que puedan usar la tecnología de éste.

La segunda es Nitromia, que ofrece un sistema de seguridad para transferir activos en un blockchain público, donde las transacciones son normalmente transparentes para todos los usuarios. Una “contraseña” da a los destinatarios acceso para ver los detalles de la transacción durante tiempo limitado.

La tercera, Teneos, tiene una tecnología beta de gestión de riesgo que permite usar activos criptográficos de forma colateral en lugar de activos materiales, como un auto o una vivienda.

Aunque la tecnología de blockchain en Israel está apenas en sus inicios, Devora pronostica que el país se convertirá en líder en esta tecnología. “Creo que muchos de los mejores estudiantes que se gradúen de la unidad tecnológica de las Fuerzas de Defensa de Israel se especializarán en este sector”, dijo.

Acceso a nuevas compañías

Hace cinco años, Gadi Isaev y Roman Gold fundaron una plataforma de inversión que conectaba a los inversores de habla rusa con compañías emergentes israelíes. Puesto que cada vez más inversionistas empezaron a interesarse en el blockchain, crearon la Asociación Israelí de Blockchain en noviembre del año pasado para dar acceso a las nuevas compañías de ese tipo.

Cortesía Israeli Blockchain Association

Isaev dijo que la asociación está interesada en compañías que desean crear un mundo mejor solucionando problemas cotidianos a través del sistema a la vez que ganan dinero.

Un ejemplo es Revelator, empresa con sede en Jerusalén fundada en 2012 por Bruno Guez, veterano en la industria musical.

Durante años, los titulares de derechos de autor y creadores han luchado porque se les reconozcan estos en las plataformas de música digital. Revelator desarrolló una plataforma basada en la nube donde los usuarios pueden registrar activos procedentes de música digital y controlar la distribución de sus ingresos a través de un “contrato inteligente”. La transacción se lleva a cabo a través de blockchain y no a través de una plataforma de pago centralizado.

Cortesía.

“Cuando alguien sube una canción a Revelator monetizamos ese contenido en línea en Spotify o Apple Music, y agilizamos el informe de transacciones ajustando y atribuyendo los ingresos automáticamente a la canción y a sus creadores”, dijo Guez a ISRAEL21c. “La aplicación del contrato hace el pago al artista cuando sin intermediarios que retrasen el proceso”.

Revelator ha recaudado unos 7 millones de dólares y tiene más de 125.000 contratos dentro de su sistema. Ofrece un servicio de software de empresa a empresa y cobra 3% de comisión.

Revelator controla 1,1 millones de canciones y paga los derechos de autor de 61.000 personas al mes. Pronto pasará a hacer los pagos diariamente, algo sin precedentes en la industria.

“Con el tiempo pasaremos a trabajar también con videos, películas y podcasts”, agregó Guez.

Otro ejemplo de diversidad entre las empresas emergentes de blockchain en el país es Colu, en Tel Aviv, que ha creado una aplicación a modo de monedero digital y una red de criptomonedas con el objetivo de motivar a los residentes a comprar productos locales. La aplicación ya tiene 160.000 usuarios y 1.500 negocios en Tel Aviv y Haifa, y Londres y Liverpool , en Inglaterra.

“Esperamos que, además de apoyar el consumo de productos locales, la nueva criptomoneda local resulte en comportamiento cívico positivo, como por ejemplo reciclar, mejorar el día a día de las ciudades”, explicó Dana Heller, directora de economía y regulación de Colu.

La empresa, cuyo jefe ejecutivo es Amos Meiri, ha recaudado ya unos 40 millones de dólares en capital de riesgo, incluidos Aleph y Spark Capital.

Equipo de Colu. Cortesía.