Es cierto, llega el Año Nuevo, ese momento para la reflexión, el examen de conciencia y la determinación de hacer cosas diferentes en los próximos 365 días. Creemos que es bueno armar una lista de objetivos sobre diez cosas de Israel y tenerlas en cuenta a la hora de hacer nuestra nómina de propósitos de Año Nuevo.

Aprender a hacer cola

¿Pueden los israelíes hacer cola de una manera normal? Foto: Avi Dishi/FLASH90

Encontrar un vuelo de regreso a Israel en cualquier aeropuerto es algo bastante fácil. Solamente hay que buscar un grupo de gente que no sea capaz de hacer una cola ordenada. Todavía no se sabe si los israelíes son en realidad físicamente incapaces de hacer una cola o no pero tienen toda la pinta. El hecho de que la gente local se sorprende al ver a la gente haciendo una fila ordenada, puede que sea motivación suficiente para empezar a trabajar en ello.

Dejar de fumar

¿Huelen a humo en las calles de Israel? Es porque el 22 por ciento de la población israelí de 20 años fuma al menos un cigarrillo un día. Ahora es el momento perfecto de dejarlo porque no sólo es un hábito insano: es caro, malo para el medio ambiente y realmente molesta a los demás.

Seguir comiendo grandes cantidades de verduras

Foto ilustrativa de ensalada: Viktor Kochetkov/Shutterstock.com

Olvídense de la “tierra de la leche y la miel”. Israel es más bien la tierra de la ensalada. Ninguna comida israelí -desayuno incluido– está completa sin algunas verduras, un trozo de sandía o un pepino. Este es un hábito que definitivamente merece la pena mantener.

Comer menos burekas. Y malawaj. Y pan de pita.

Las burekas, con moderación, son irresistibles. Foto: John Theodor/Shutterstock.com

Aunque los israelíes comen mucha ensalada, también consumen muchos hidratos de carbono simples. Cada una de las comunidades étnicas de Israel es especialista en alguna masa tradicional: pan, blinis o tartas, qué más da. No hay nada malo con permitirse un capricho pero ya es hora de dejar las bandejas repletas de burekas fuera de la mesa.

Dejar de conducir como un loco
Las carreteras israelíes pueden ser una experiencia realmente aterradora. El límite de velocidad no es un problema pero los conductores circulan en todas direcciones y manejan mirando sus teléfonos. Los resultados, claro está, son mortales. Más de 200 personas han perdido la vida y casi 1.500 resultaron heridas en accidentes de tráfico de enero a septiembre de 2018. Intentemos que el 2019 sea un año más seguro.

Seguir haciendo cenas familiares

Una familia israelí disfruta de una cena. Foto: Nati Shohat/Flash90

Los israelíes son muy de estar en familia. Mientras en otras partes del mundo las familias se reúnen un par de veces al año, a los israelíes les gusta verse lo máximo posible. Puede ser los viernes por la noche para cenar, todos los cumpleaños o incluso los feriados, aquí siempre hay una razón para ver a los seres queridos.

Descubrir el mundo

Ruinas del templo antiguo Gadi Sagar en el norte de India. Foto: Roop Dey/ Shutterstock.com

En cualquier parte del mundo que vayan es probable que se encuentren con un israelí o dos. Quizás por los tradicionales viajes pos-Ejército, los israelíes son viajeros empedernidos. Que no les decepcione encontrarse con compatriotas en cualquier lugar donde vayan.

Dejar a la gente practicar su hebreo
Seguro que esto les resulta familiar a todas aquellas familias que hablan hebreo en Israel. Uno se arma de valor y hace una pregunta en un perfecto hebreo y consigue una rápida respuesta en inglés. Lejos de hablarlo mal, las personas a las que nos dirigimos sólo quieren agradar. Si están a gusto, sigan hablando en hebreo. En secreto, los israelíes están orgullosos de vuestro esfuerzo.

Hablar más bajo

Sí, es imposible no escucharla. Una chica habla por teléfono en un autobús en Jerusalén. Foto: Anna Kaplan/Flash90

¿Han cogido el transporte público alguna vez en Israel? Si es así, probablemente han podido escuchar detalles íntimos de las vidas de vuestros compañeros de viaje. Diagnósticos médicos, vidas amorosas y política son temas que se hablan a todo volumen en Israel. Y mientras que a la persona que no le importa que la gente se entere de su vida privada, nosotros preferiríamos no saberlo.

Ser amable
Los israelíes, a menudo, pueden tener mal genio. Pero ellos, en realidad, son la gente más amable del mundo. Solamente hay que ver cómo las personas ayudan a los más mayores a llevar las bolsas de las compras, sujetan a los bebés de otra gente mientras se hacen trámites o insisten en invitarnos a cenar. Continuemos con ese espíritu durante todo 2019.