El viernes 19 de noviembre las personas se reunirán en baños de todo el mundo para celebrar el Día Mundial del Retrete establecido por la ONU para crear conciencia sobre los desafíos del saneamiento del agua.

Para evocar el evento, ISRAEL21c en Español creó una lista de hechos locales que ayudarán a los lectores a  conocer sobre la situación de los baños en el país. De tecnología ecológica innovadora y avances médicos hasta hallazgos históricos y hábitos particulares, esta lista tiene de todo.

  1. Descubrimiento de un inusual inodoro privado en Jerusalén
El inodoro de piedra tiene 2700 años y es probable que fuera utilizado por alguno de los dignatarios de Jerusalén. Foto: Yoli Schwartz/Autoridad de Antigüedades de Israel

En caso de que de alguno se lo haya perdido, en septiembre pasado fue hallado un inusual inodoro privado que formaba parte de una antigua propiedad real en Jerusalén. Esto fue, de algún modo, un adelanto de cómo algunos de los prestigiosos antepasados ​locales ​solían hacer sus negocios. El asiento del retrete tallado, que data del siglo VII a. C., está hecho de piedra caliza con un agujero en el centro y está ubicado en su propio cubículo rectangular. Era un lujo en su máxima expresión.

  1. Israel está lleno de antiguos retretes
Un enorme baño público de la época romana descubierto en Beit She’an. Foto: Peter Gendelman/Autoridad de Antigüedades de Israel

Si bien los servicios privados eran raros, con el tiempo en Israel se descubrieron muchos inodoros públicos antiguos. Algunos de ellos se remontan a la Edad del Hierro, mientras que otros fueron construidos y utilizados en la época romana y otomana. Por ejemplo, los romanos dejaron impresionantes baños públicos, el mayor de los cuales se encontró en Beit She’an. Ubicada justo al lado de los baños públicos, se hallaba una gran cámara con decenas de asientos de inodoro que incluían un profundo canal de descarga para los excrementos y otro canal superior lleno de agua dulce con el que la gente podía limpiarse el trasero.

  1. En la actualidad los inodoros tienen dos botones
Los inodoros israelíes tienen dos opciones de descarga. Foto: Naama Barak

En lo que probablemente representa un enigma para los visitantes extranjeros, los retretes de Israel tienen dos manijas o botones pulsadores separados. La razón no radica en el diseño sino más bien en un intento de conservar el agua. El más grande de los dos mangos o botones emite un fuerte rubor para limpiar después del n° 2 y el más pequeño emite uno más débil suficiente para eliminar la orina.

  1. Los inodoros se pueden usar para detectar cáncer
Cada vez que se usa el retrete, el sistema OutSense verifica de forma automática las excreciones en busca de rastros de sangre. Foto cortesía de OutSense

La empresa OutSense desarrolló sensores de inodoro IoT que funcionan como dispositivos de detección del cáncer colorrectal, una enfermedad que mata a casi 700.000 personas en todo el mundo cada año. Debido a que una de las principales razones de estos elevados números es el hecho de que la detección y el tratamiento tempranos a menudo se pasan por alto porque las personas se muestran reacias a someterse a colonoscopias o proporcionar muestras de heces. En ese sentido, esta es una noticia particularmente buena. Los sensores de OutSense no son invasivos y no requieren la intervención del usuario, lo que significa que las excreciones se escanean fácilmente y las personas son alertadas de cualquier problema de forma rápida.

  1. El retrete se vuelve un monitor de salud
El sistema de Olive Diagnostics está configurado para brindar un análisis de orina completo desde la comodidad del inodoro. Foto: Shutterstock.com

Actualmente en etapa de prototipo, los dispositivos pasivos de IoT pasivos de la startup Olive Diagnostics de Israel se montan en el inodoro donde utilizan ópticas avanzadas para recoger biómetros de la orina de las personas. Los pequeños dispositivos analizan la orina para detectar tres afecciones que en general afectan a las personas mayores: infecciones urinarias, cálculos renales e inflamaciones de la vejiga, así como la hidratación. En el futuro también podrían monitorear los niveles de alcohol, la dieta y la atención médica general.

  1. La era de los inodoros ambientales
Un retrete seco es hoy algo más común en los eventos al aire libre en Israel. Sí, incluidas las bodas. Foto: Poupine/ Shutterstock

Cada vez es más común en festivales, eventos e incluso bodas al aire libre en Israel usar inodoros ecológicos secos  que van unidos a un contenedor lateral de aserrín. El funcionamiento es sencillo: en vez de tirar agua al final del “hecho” hay que tomar una medida de aserrín y arrojarla dentro del retrete. Como resultado se obtiene un inodoro verde y sin agua que logra mantenerse fresco y limpio durante todo el día. Es probarlo para creerlo.

  1. Ya es posible instalar un inodoro ecológico en casa
El Bio-Toilet de HomeBiogas y el ecosistema de digestión anaeróbica que transforma los desperdicios humanos en gas para cocinar. Imagen: cortesía.

Si la grandiosa idea de ayudar al mundo mientras se orina, ya se puede instalar un inodoro de HomeBioGas en el hogar. La solución desarrollada por Israel convierte los desechos de los retretes en gas de cocina en un proceso que no requiere intervención humana alguna. Los excrementos no solo no se desperdician ni dañan el medio ambiente sino que también se usa mucha menos agua e incluso se pueden reducir las facturas de gas o electricidad.

  1. Las deposiciones de animales también reciben tratamiento ecológico
Foto: Flash Dantz/Unsplash

Si bien este punto se corre un poco del eje del tema oficial, es inevitable mencionar a la startup israelí Paulee CleanTec que convierte el estiércol de vaca en un fertilizante en polvo estéril e inodoro. La tecnología también se usa para convertir los desechos humanos en fertilizantes, algo que podría cambiar la forma en que se gestiona el saneamiento en los aviones. Vale así una mención honorífica.

  1. Un gran libro israelí les enseña a los chicos a ir al baño
Todo el mundo sabe cómo usar el baño gracias a un libro israelí. Foto: Irina Wilhauk/ Shutterstock

Se trata quizás del libro de entrenamiento para ir al baño más famoso del mundo y es de Israel. Publicado por primera vez por Alona Frankel en 1975, “Había una vez un bacín” cuenta la historia del pequeño Naftali aprendiendo a ir al baño de la manera más encantadora posible. Una edición posterior presentó a una niña llamada Tziona y a su siempre paciente pero anónima madre.

  1. No existe el “tocador” en hebreo
Foto: Tim Mossholder/Unsplash

En Israel, el concepto de tocador no existe ni en los baños ni en las habitaciones de los pequeños. Los israelíes, claro, no son muy fanáticos de los eufemismos. Todos usan los “sherutim” (literalmente “servicios”) para describir a los baños, A la taza del inodoro se la llama “aslá”. Hay también una frase más anticuada, “beit shimush”, que es similar a decir “inodoro” pero que hoy no está en uso.
Por otro lado, los israelíes de todas las edades usan las palabras infantil “pipi” para la orina y “kaki” para los excrementos.
De todos modos, suponemos que tampoco hay muchos adultos de habla hispana que usen con regularidad las palabras reales para estos “desperdicios”.